Publicidad:
Terra
La Coctelera

La decadencia de la mentira (fragmento)

Oscar Wilde

Personajes: Cyril y Vivian.
Lugar de la escena: Biblioteca de una casa de campo en el condado de Nottingham.

CYRIL: (Entrando por la puerta al balcón abierta de la terraza): No esté usted encerrado todo el día en la biblioteca, mi querido Vivian. Hace una tarde encantadora y el aire es tibio. Flota sobre el bosque una bruma rojiza como la flor de los ciruelos. Vayamos a tumbarnos sobre el césped, a fumar cigarrillos y a gozar de la naturaleza.
VIVIAN: ¡Gozar de la naturaleza! Tengo el gusto de comunicarle que he perdido esa facultad por completo. Dicen las gentes que el arte nos hace amar aún más a la naturaleza, que nos revela sus secretos y que una vez estudiados estos concienzudamente, según afirman Corot Constable, descubrimos en ella cosas que antes escaparon a nuestra observación. A mi juicio, cuanto más estudiamos el arte, menos nos preocupa la naturaleza. Realmente lo que el arte nos revela es la falta de plan de la naturaleza, su extraña tosquedad, su extraordinaria monotonía, su carácter completamente inacabado. La naturaleza posee, indudablemente, buenas intenciones; pero como dijo Aristóteles hace mucho tiempo, no puede llevarlas a cabo. Cuando contemplo un paisaje, me es imposible dejar de ver todos sus defectos. A pesar de lo cual, es una suerte para nosotros que la naturaleza sea tan imperfecta, ya que en otro caso no existiría el arte. El arte es nuestra enérgica protesta, nuestro valiente esfuerzo para enseñar a la naturaleza cuál es su verdadero lugar. En cuanto a eso de la infinita variedad de la naturaleza, es un puro mito. La variedad no se puede encontrar en la naturaleza misma, sino en la imaginación, en la fantasía, en la ceguera cultivada de quien la contempla.
CYRIL: Bueno, pues no mirará usted el paisaje. Se tumbará sobre el césped para fumar y charlar, exclusivamente.
VIVIAN: ¡Es que la naturaleza es tan incómoda! La hierba dura y húmeda está llena de asperezas y de insectos negros y repulsivos. ¡Por Dios! El obrero más humilde de Morris sabe construir un sillón perfectamente cómodo como no podrá hacerlo nunca la naturaleza. Y ésta palidece de envidia ante los muebles de la calle «que de Oxford tomó el nombre», como dijo feamente ese poeta favorito de usted. No me quejo de ello. Con una naturaleza cómoda, la humanidad no habría inventado nunca la arquitectura; y a mí me agradan más las casas que el aire libre. En una casa se tiene siempre la sensación de las proporciones exactas. Todo en ella está supeditado, dispuesto, construido para uso y goce nuestros. El propio egoísmo, tan necesario para el sentido auténtico de la dignidad humana, proviene en absoluto de la vida interior. De puertas afuera se convierte uno en algo abstracto e impersonal, nuestra individualidad desaparece. Y, además, ¡es tan indiferente y tan despreciativa la naturaleza! Cada vez que me paseo por este parque me doy cuenta de que le importo lo mismo que el rebaño que pace en una ladera o que la bardana que crece en la cuneta. La naturaleza odia a la inteligencia; esto es evidente. Pensar es la cosa más malsana que hay en el mundo, y la gente muere de ello como de cualquier otra enfermedad. Por fortuna, en Inglaterra al menos, el pensamiento no es contagioso. Debemos a nuestra estupidez nacional el ser un pueblo físicamente magnífico. Confío en que seremos capaces de conservar durante largos años futuros esa gran fortaleza histórica aunque temo que empezamos a refinarnos demasiado; incluso los que son incapaces de aprender se han dedicado a la enseñanza. Hasta eso ha llegado nuestro entusiasmo cultural. Entre tanto, mejor hará usted en volver a su fastidiosa e incómoda naturaleza y dejarme corregir estas pruebas.
CYRIL: ¡Ha escrito usted un artículo! No me parece muy consecuente después de lo que acaba usted de decir.
VIVIAN: ¿Y quién necesita ser consecuente? El patán y el doctrinario, esa gente aburrida que lleva sus principios hasta el fin amargo de la acción, hasta la reductio ab absurdum de la práctica. Yo, no. Lo mismo que Emerson, grabo la palabra «capricho» sobre la puerta de mi biblioteca. Por lo demás, mi artículo es realmente una advertencia saludable y valiosa. Si se fijan en él, podría producirse un nuevo Renacimiento del arte.
CYRIL: ¿Cuál es su tema?
VIVIAN: Pienso titularlo La decadencia de la mentira. Protesta.
CYRIL: ¡La mentira! Creí que nuestros políticos la practicaban habitualmente.
VIVIAN: Le aseguro que no. No se elevan nunca por encima del nivel del hecho desfigurado y se rebajan hasta probar, discutir, argumentar. ¡Qué diferente esto con el carácter del auténtico mentiroso, con sus palabras sinceras y valientes, su magnífica irresponsabilidad, su desprecio natural y sano hacia toda prueba! Después de todo, ¿qué es una bella mentira? Pues, sencillamente, la que posee su evidencia en sí misma. Si un hombre es lo bastante pobre de imaginación para aportar pruebas en apoyo de una mentira, mejor hará en decir la verdad, sin ambages. No, los políticos no mienten. Quizá pudiera decirse algo en favor de los abogados; éstos han conservado el manto del sofista. Sus fingidas vehemencias y su retórica irreal son deliciosas. Pueden hacer de la peor causa la mejor, como si acabasen de salir de las escuelas Leontinas y fueran populares por haber arrancado a unos jurados huraños una absolución triunfal de sus defendidos, hasta cuando éstos, cosa que sucede con frecuencia, son clara e indiscutiblemente inocentes. Pero el prosaísmo lo cohíbe y no se avergüenzan en apelar a los precedentes. A pesar de sus esfuerzos, ha de resplandecer la verdad. Los mismos diarios han denegado; se les puede conceder una absoluta confianza. Se nota esto al recorrer sus columnas. Siempre sucede lo ilegible. Temo que no pueda decir gran cosa en favor del hombre de ley y del periodista. Además, yo defiendo la mentira en arte. ¿Quiere usted que le lea lo que he escrito? Le hará mucho bien.
CYRIL: Desde luego, si me da usted un cigarrillo...
VIVIAN (Leyendo con voz clara.): "La decadencia de la mentira. Protesta". Una de las principales causas del carácter singularmente vulgar de casi toda la literatura contemporánea es, indudablemente la decadencia de la mentira, considerada como arte, como ciencia y como placer social. Los antiguos historiadores nos presentaban ficciones deliciosas en formas de hechos; el novelista moderno nos presenta hechos estúpidos a guisa de ficciones. El libro azul se convierte rápidamente en su ideal, tanto por lo que se refiere al método como al estilo. Posee su fastidioso documento humano, su mísero coin de la création ( rincón de la creación), que él escudriña con su microscopio. Se lo encuentra uno en la Biblioteca Nacional o en el Museo Británico, buscando con afanoso descaro su tema. Ni siquiera tiene el valor de ideas apenas; con reiteración va directamente a la vida para todo, y, por último, entre las enciclopedias y su experiencia personal, fracasa miserablemente, después de bosquejar tipos copiados de su círculo familiar o de la lavandera semanal y de adquirir un lote importante de datos útiles de los que no puede librarse por completo, ni aun en sus momentos de máxima meditación. Sería difícil calcular la extensión de los daños causados a la literatura por ese falso ideal de nuestra época. Las gentes hablan con ligereza del "mentiroso nato" igual que del "poeta nato". Pero en ambos casos se equivocan. La mentira y la poesía son artes -artes que, como observó Platón, no dejan de tener relaciones mutuas-, y que requieren el más atento estudio, el fervor más desinteresado. Poseen, en efecto, su técnica, igual que las artes más materiales de la pintura y de la escritura tienen sus secretos sutiles de forma y de color, sus manipulaciones, sus métodos estudiados. Así como se conoce al poeta por su bella musicalidad, de igual modo se reconoce al mentiroso en ricas articulaciones rítmicas, y en ningún caso la inspiración fortuita del momento podría bastar. En esto, como en todo, la práctica debe preceder a la perfección. Pero en nuestros días, cuando la moda de escribir versos se ha hecho demasiado corriente y debiera, en lo posible, ser refrenada, la moda de mentir ha caído en descrédito. Más de un muchacho debuta en la vida con un don espontáneo de imaginación, que alentado y en un ambiente simpático y de igual índole, podría llegar a ser algo verdaderamente grande y maravilloso. Pero por regla general, ese muchacho no llega a nada o adquiere costumbres indolentes de exactitud.
CYRIL: ¡Amigo mío!
VIVIAN: No me interrumpa en la mitad de una frase, "...o adquiere costumbre indolentes de exactitud o se dedica a frecuentar el trato de personas de edad o bien informadas". Dos cosas que son igualmente fatales para su imaginación -lo serían para la de cualquiera-, y así, en muy poco tiempo, manifiesta una facultad morbosa y malsana a decir la verdad, empieza a comprobar todos los asertos hechos en su presencia, no vacila en contradecir a las personas que son mucho más jóvenes que él y con frecuencia termina escribiendo novelas tan parecidas a la vida que nadie puede creer en su probabilidad. Este no es un caso aislado, sino simplemente un ejemplo tomado entre otros muchos; y si no se hace algo por refrenar o, al menos, por modificar nuestro culto monstruoso a los hechos, el arte se tornará estéril y la belleza desaparecerá de la Tierra.
VIVIAN (Leyendo.): "El arte comienza con una decoración abstracta, por un trabajo puramente imaginativo y agradable aplicado tan sólo a lo irreal, a lo no existente. Esta es la primera etapa. La vida, después, fascinada por esa nueva maravilla, solicita su entrada en el círculo encantado. El arte toma a la vida entre sus materiales toscos, la crea de nuevo y la vuelve a modelar en nuevas formas, y con una absoluta indiferencia por los hechos, inventa, imagina, sueña y conserva entre ella y la realidad la infranqueable barrera del bello estilo, del método decorativo o ideal. La tercera etapa se inicia cuando la vida predomina y arroja al arte al desierto. Esta es la verdadera decadencia que sufrimos actualmente. Tomemos el caso del dogma inglés. Al principio, en manos de los frailes, el arte dramático fue abstracto, decorativo, mitológico. Después tomó la vida a su servicio, y utilizando algunas de sus formas exteriores creó una raza de seres absolutamente nuevos, cuyos dolores fueron más terribles que ningún dolor humano y cuyas alegrías fueron más ardientes que las de un amante. Seres que poseían la rabia de los titanes y la serenidad de los dioses, monstruosos y maravillosos pecadas, virtudes monstruosas y maravillosas. Les dio un lenguaje diferente al lenguaje ordinario, sonoro, musical, dulcemente rimado, magnífico por su solemne cadencia, afinado por una rima caprichosa, ornado con pedrerías de espléndidas palabras y enriquecido por una noble dicción. Vistió a sus hijos con ropajes magníficos, les dio máscaras, y el mundo antiguo, a su mandato, salió de su tumba de mármol. Un nuevo César avanzó altivamente por las calles de Roma resucitada, y con velas de púrpura y remos movidos al son de las flautas, otra Cleopatra remontó el río, hacia Antioquía. Los viejos mitos y la leyenda y el ensueño tomaron nuevamente forma. La historia fue escrita otra y vez por entero y no hubo dramaturgo que no reconociese que el fin del arte es, ni la simple verdad, sino la belleza compleja. Y esto era completamente cierto. El arte representa una forma de exageración, y la selección, es decir, su propia alma, no es más que una especie de énfasis. Pero muy pronto la vida destruyó la perfección de la forma. Incluso en Shakespeare podemos ver el comienzo del fin. Se observa en la dislocación de verso libre en sus últimas obras, en el predominio de la prosa y en la excesiva importancia concedida a la personificación. Los numerosos pasajes de Shakespeare en que el lenguaje es barroco, vulgar, exagerado, extravagante, hasta obsceno, se los inspiró la vida, que buscaba un eco a su propia voz, rechazando la intervención del bello estilo, a través del cual puede únicamente expresarse. Shakespeare está lejos de ser un artista perfecto. Le agrada demasiado inspirarse directamente en la vida, copiando su lenguaje corriente. Se olvida de que el arte lo abandona todo cuando abandona el instrumento de la Fantasía. Goethe dice en alguna parte: "Trabajando en los límites es como se revela el maestro". Y la limitación, la condición misma de todo arte, es el estilo. Sin embargo, no nos detengamos más en el realismo de Shakespeare.
La tempestad es la más perfecta de las palinodias. Todo cuanto deseo demostrar es que la obra magnífica de los artistas de la época isabelina y de los Jacobitas contenía en sí el germen de su propia disolución, y que si adquirió algo de su fuerza utilizando la vida como material, toda su flaqueza proviene de que la tomó como método artístico. Como resultado inevitablemente de sustituir la creación por la imitación, de ese abandono de la forma imaginativa, surge el melodrama inglés moderno. Los personajes de esas obras hablan en escena exactamente lo mismo que hablarían fuera de ella; no tienen aspiraciones ni en el alma ni en las letras; están calcados de la vida y reproducen su vulgaridad hasta en los menores detalles; tienen el tipo, las maneras, el traje y el acento de la gente real; pasarían inadvertidos en un vagón de tercera clase.., ¡Y que aburridas son esas obras! No logran siquiera producir esa impresión de realidad a la que tienden y que constituye su única razón de ser. Como método, el realismo es un completo fracaso. Y esto, que es cierto tratándose del drama y de la novela, no lo es menos en las artes que llamamos decorativas. La historia de esas artes en Europa es la lucha memorable entre el orientalismo, con su franca repulsa de toda copia, su amor a la convención artística y su odio hacia la representación de las cosas de la naturaleza y de nuestro espíritu imitativo. Allí donde triunfó el primero, como en Bizancio, en Sicilia y en España por actual contacto, o en el resto de Europa por influencia de las Cruzadas, hemos tenido bellas obras imaginadas, donde las cosas visibles de la vida se convierten en artísticas convenciones, y las que no posee la vida son inventadas y modeladas para su placer. Pero allí donde hemos vuelto a la naturaleza a la vida, nuestra obra se hecho siempre vulgar, común y desprovista de interés. La tapicería moderna con sus efectos aéreos, su cuidada perspectiva, sus amplias extensiones de cielo inútil, su fiel y laborioso realismo, no posee la menor belleza. Las vidrieras pintadas de Alemania son por completo detestables. En Inglaterra empezamos a tejer tapices admirables porque hemos vuelto al método y al espíritu orientales. Nuestros tapices y nuestras alfombras de hace veinte años, con sus verdades solemnes y deprimentes, su vano culto a la naturaleza, sus sórdidas copias de objetos visibles, se han convertido, hasta para los filisteos, en motivos de risa. Un mahometano culto me hizo un día esta observación. "Vosotros, los cristianos, estáis tan ocupados en interpretar mal el sentido del cuarto mandamiento, que no habéis pensado nunca en hacer una aplicación artística del segundo." Tenía por completo razón, y la concluyente verdad sobre este tema es que la verdadera escuela de arte no es la vida, sino el arte."
VIVIAN: El arte encuentra su perfección en sí mismo y no fuera de él. No hay que juzgarlo conforme a un modelo interior. Es velo más bien que un espejo. Posee flores y pájaros desconocidos en todas las selvas. Crea y destruye mundos y puede arrancar la luna del cielo con un hilo escarlata. Suyas son las "formas más reales que un ser viviente", suyos son los grandes arquetipos de que son copias imperfectas las cosas existentes. Para él la naturaleza no tiene leyes ni uniformidad. Puede hacer milagros a voluntad, y los monstruos salen del abismo a su llamada. Puede ordenar al almendro que florezca en invierno y hacer que nieve sobre el campo de trigo en sazón. A su voz, la helada coloca su dedo de plata sobre la boca ardorosa de junio, y los leones alados de montañas Lidias salen de sus cavernas. Cuando pasa, las dríades lo espían en la espesura y los faunos bronceados lo sonríen extrañamente. Lo adoran dioses con cabezas de halcón, y los centauros galopan junto a él."
CYRIL: Eso me gusta. Puedo verlo. ¿Es el final?
VIVIAN: No. Hay otro párrafo, aunque puramente práctico, y que sugiere simplemente algunos medios para resucitar el arte perdido de la mentira.
CYRIL: Bien; pues antes que usted me lo lea quisiera hacerle una pregunta. Dice usted que la "pobre, la probable, la poco interesante vida humana" intentará copiar las maravillas del arte. ¿Qué quiere usted decir con ello? Comprendo muy bien que se oponga usted a que el arte sea considerado como un espejo, porque el genio quedaría reducido así a una simple luna partida. Pero no creerá usted seriamente que la vida imita al arte, que la vida es el espejo del arte.
VIVIAN: Pues lo creo. Aunque ello parezca una paradoja ( y las paradojas son siempre peligrosas), no es menos cierto que la Vida imita al arte mucho más que el arte imita a la vida. Todos hemos visto estos últimos tiempos en Inglaterra cómo cierto tipo de belleza original y fascinante, inventado y acentuado por dos pintores imaginativos, ha influido de tal modo sobre la vida, que en todos los salones artísticos y en todas las exposiciones privadas se ven: aquí, los ojos místicos del ensueño de Rossetti, la esbelta garganta marfileña, la singular mandíbula cuadrada, la oscura cabellera flotante que él tan ardientemente amaba; allí la dulce pureza de La escalera de oro, la boca de flor y el lánguido encanto del Laus Amoris, el rostro pálido de pasión de Andrómeda, las manos finas y la flexible belleza de Viviana en el Sueño de Merlín. Y siempre ha sido así. Un gran artista inventa un tipo que la vida intenta copiar y reproducir bajo una forma popular, como un editor emprendedor. Ni Holbein ni Van Dyck encontraron en Inglaterra lo que nos han legado. Trajeron con ellos sus tipos, y la vida, con su aguda facultad imitativa, empezó a proporcionar modelos al maestro. Los griegos, con su vivo instinto artístico, lo habían comprendido; colocaban en la estancia de la esposa la estatua de Hermes o la de Apolo para que los hijos de aquella fuesen tan bellos como las obras de arte que contemplaba, feliz o afligida. Sabían que la vida, gracias al arte, adquiere no tan sólo la espiritualidad, hondura de pensamiento y de sentimiento, la turbación o la paz del alma, sino que puede adaptarse a las líneas y a los colores del Arte y reproducir la majestad de Fidias lo mismo que la gracia de Praxiteles. De aquí su aversión por el realismo.... Solo el arte produce belleza, y los verdaderos discípulos de un gran artista no son sus imitadores de estudio, sino los que van haciéndose semejantes a sus obras, ya sean estas plásticas, como en tiempos de los griegos, o pictóricas, como en nuestros días. En una palabra: la vida es el mejor y el único discípulo del arte.
VIVIAN: ...El arte no expresa nunca más que a sí mismo. Es el principio de mi nueva estética, principio que hace, más aún que esa conexión esencial entre la forma y la sustancia, sobre la cual insiste mister Pater, de la música, el tipo de todas las artes. Naturalmente, las naciones y los individuos, con esa divina vanidad natural que es el secreto de la existencia, se imaginan que las musas hablan de ellos e intentan hallar, en la tranquila dignidad del arte imaginativo, un espejo de sus turbias pasiones, olvidando así que el cantor de la vida no es Apolo, sino Marsias. Alejado de la realidad, apartados los ojos de las sombras de la caverna, el arte revela su propia perfección y la multitud sorprendida que observa la florescencia de la maravillosa rosa de pétalos múltiples sueña que es su propia historia la que le cuentan y que es su propio espíritu el que acaba de expresarse bajo una nueva forma. Pero no es así. El arte superior rechaza la carga del espíritu humano y encuentra mayor interés en un procedimiento o en unos materiales inéditos que en un entusiasmo cualquiera por el arte, que en cualquier elevada pasión o que en cualquier gran despertar de la conciencia humana. Se desarrolla puramente, según sus propias líneas. No es simbólico de ninguna época. Las épocas son sus símbolos. Aun aquellos que consideran el arte como representativo de una época, de un lugar y de un pueblo, reconocen que cuanto más imitativo es el arte, menos representa el espíritu de su tiempo.
CYRIL: (Y entonces...) para evitar todo error, le ruego que me resuma en pocas palabras las doctrinas de la Nueva Estética.
VIVIAN: Helas aquí brevemente. El arte no se expresa más que a sí mismo. Tiene una vida independiente, como el pensamiento, y se desarrolla puramente en un sentido que le es peculiar. No es necesariamente realista en una época de realismo, ni espiritualista en una época de fe. Lejos de ser creación de su tiempo, está generalmente en oposición directa con él, y la única historia que nos ofrece es la de su propio progreso. A veces vuelve sobre sus pasos y resucita alguna forma antigua, como sucedió en el movimiento arcaico del último arte griego y en el movimiento prerrafaelista contemporáneo. Otras veces se adelanta en absoluto a su época y produce una obra que otro siglo posterior comprenderá y apreciará. En ningún caso representa su época. Pasar del arte de una época a la época misma es el gran error que cometen todos los historiadores. La segunda doctrina es ésta: Todo arte malo proviene de un regresión a la vida y a la naturaleza y de haber querido elevarlas a la altura de ideales. La vida y la naturaleza pueden ser utilizadas a veces como parte integrante de los materiales artísticos: pero antes deben ser traducidas en convenciones artísticas. Cuando el arte deja de ser imaginativo, fenece. El realismo cómo método es un completo fracaso, y el artista debe evitar la modernidad de forma y la modernidad del asunto. A quienes vivimos en el siglo diecinueve, cualquier otro siglo, menos el nuestro, puede ofrecer un asunto artístico apropiado. Las cosas bellas son las que nos conciernen. Citando gustoso, diré que precisamente porque Hécuba no tiene nada que ver con nosotros, es por lo que sus dolores constituyen un motivo trágico adecuado. Además, lo moderno se torna anticuado siempre. Zola se sienta para trazarnos un cuadro del Segundo Imperio. ¿A quién le interesa hoy el Segundo Imperio? Está pasado de moda. La vida avanza más de prisa que el realismo; pero el romanticismo precede siempre a la vida. La tercera doctrina es que la vida imita al arte mucho más que el arte imita a la vida. Lo cual proviene no sólo del instinto imitativo de la vida sino del hecho de que el don consciente de la vida es hallar su expresión, y el arte le ofrece ciertas formas de belleza para la realización de esa energía. Esta teoría, inédita hasta ahora, es extraordinariamente fecunda y arroja una luz enteramente nueva sobre la historia del arte.
De ello se deduce, como corolario, que la naturaleza exterior imita también al arte. Los únicos efectos que puede mostrarnos son los que habíamos visto ya en poesía o en pintura. Este es el secreto del encanto de la naturaleza y asimismo la explicación de su debilidad.
La revelación final es que la mentira, es decir, relato de bellas cosas falsas, es el fin mismo del Arte. Pero creo haber hablado de esto lo suficiente. Salgamos ahora a la terraza, donde "el pavo real blanco desfallece como un fantasma", mientras la estrella de la noche "baña de plata el cielo gris". Al caer la tarde, la naturaleza es de un efecto maravillosamente sugestivo y no carece de belleza, aunque quizá sirva principalmente para ilustrar citas de poetas.
¡Venga usted! Ya hemos conversado bastante.

La estupidez humana

Carlo M. Cipolla

“Tengo la firme convicción, avalada por años de observación y experimentación, de que los hombres no son iguales, de que algunos son estúpidos y otros no lo son.” Carlo Cipolla

LAS LEYES FUNDAMENTALES DE LA ESTUPIDEZ HUMANA

1. La Primera Ley Fundamental: " Siempre es inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo".
2. La Segunda Ley Fundamental: " La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona".
3. La Tercera Ley Fundamental: " Una persona estúpida es una persona que causa daño a otra o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio".
4. La Cuarta Ley Fundamental: " Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento y lugar, y en cualquier circunstancia tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error".
5. La Quinta Ley Fundamental: " La persona estúpida es el tipo de persona más peligroso que existe. El estúpido es más peligroso que el malvado".

CATEGORÍAS FUNDAMENTALES DE PERSONAS

Todos los seres humanos están incluidos en una de estas cuatro categorías fundamentales: los incautos, los inteligentes, los malvados y los estúpidos.

Los Incautos: Podemos recordar ocasiones en que un individuo realizó una acción (es decisivo que sea él quién la inicie), cuyo resultado fue una pérdida para él y una ganancia para nosotros: habíamos entrado en contacto con un incauto.

Los Inteligentes: Igualmente nos vienen a la memoria ocasiones en que un individuo realizó una acción de la que ambas partes obtuvimos provecho: se trataba de una persona inteligente.
Una persona inteligente puede alguna vez comportarse como una incauta, como puede también alguna vez adoptar una actitud malvada. Pero, puesto que la persona en cuestión es fundamentalmente inteligente, la mayor parte de sus acciones tendrán la característica de la inteligencia.
En determinadas circunstancias una persona actúa inteligentemente, y en otras circunstancias esta misma persona puede comportarse como una incauta. La única excepción importante a la regla la representan las personas estúpidas que, normalmente, muestran la máxima tendencia a una total coherencia en cualquier campo de actuación.

Los Malvados: Todos nosotros recordamos ocasiones en que, desgraciadamente, estuvimos relacionados con un individuo que consiguió una ganancia causándonos perjuicio a nosotros: nos encontramos frente a un malvado.
Existen diversos tipos de malvados; el malvado perfecto es aquél que con sus acciones causa a otro pérdidas equivalentes a sus ganancias. Otro tipo de malvados son aquellos que obtienen para sí ganancias mayores que las pérdidas que ocasionan en los demás, esos son deshonestos y con un grado elevado de inteligencia, pero la mayoría de los malvados son individuos cuyas acciones les proporcionan beneficios inferiores a las pérdidas ocasionadas a los demás. Este individuo se situará muy cerca del límite de la estupidez pura.

Los Estúpidos: Nuestra vida está salpicada de ocasiones en que sufrimos pérdidas de dinero, tiempo, energía, apetito, tranquilidad y buen humor por culpa de las dudosas acciones de alguna absurda criatura a la que, en los momentos más impensables e inconvenientes, se le ocurre causarnos daños, frustraciones y dificultades, sin que ella vaya a ganar absolutamente nada con sus acciones.
Nadie sabe, entiende o puede explicar por qué esta absurda criatura hace lo que hace. En realidad no existe explicación -o mejor dicho- solo hay una explicación: la persona en cuestión es estúpida.
La mayoría de las personas estúpidas son fundamentalmente y firmemente estúpidas, en otras palabras, insisten con perseverancia en causar daños o pérdidas a otras personas sin obtener ninguna ganancia para sí, sea esto positivo o negativo. Pero aún hay más. Existen personas que con sus inverosímiles acciones, no solo causan daños a otras personas, sino también a sí mismos. Estas personas pertenecen al género de los superestúpidos.

EL PODER DE LA ESTUPIDEZ

Como ocurre con todas las criaturas humanas, también los estúpidos influyen sobre otras personas con intensidad muy diferente. Algunos estúpidos causan normalmente perjuicios limitados, pero hay otros que llegan a ocasionar daños terribles, no ya a uno o dos individuos, sino a comunidades o sociedades enteras. La capacidad de hacer daño que tiene una persona estúpida depende de dos factores principales: del factor genético y del grado de poder o autoridad que ocupa en la sociedad.
Nos queda aún por explicar y entender qué es lo que básicamente vuelve peligrosa a una persona estúpida; en otras palabras en qué consiste el poder de la estupidez.

Esencialmente, los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido.

Una persona inteligente puede entender la lógica del malvado. Las acciones de un malvado siguen un modelo de racionalidad: racionalidad perversa, si se quiere, pero al fin y al cabo racionalidad. El malvado quiere añadir un "más" a su cuenta. Puesto que no es suficientemente inteligente como para imaginar métodos con que obtener un "más" para sí, procurando también al mismo tiempo un "más" para los demás, deberá obtener su "más" causando un "menos" a su prójimo.

Desde luego, esto no es justo, pero es racional, y si es racional uno puede preverlo.

Con una persona estúpida todo esto es absolutamente imposible. Una criatura estúpida os perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más improbables y más impensables. No existe modo alguno racional de prever si, cuándo, cómo, y por qué, una criatura estúpida llevará a cabo su ataque. Frente a un individuo estúpido, uno está completamente desarmado.

Puesto que las acciones de una persona estúpida no se ajustan a las reglas de la racionalidad, de ello se deriva que generalmente el ataque nos coge por sorpresa incluso cuando se tiene conocimiento del ataque no es posible organizar una defensa racional, porque el ataque, en sí mismo carece de cualquier tipo de estructura racional.

El hecho de que la actividad y los movimientos de una criatura estúpida sean absolutamente erráticos e irracionales no sólo hace problemática la defensa, sino que hace extremadamente difícil cualquier contraataque. Hay que tener en cuenta también otra circunstancia. La persona inteligente sabe que es inteligente. El malvado es consciente de que es malvado. El incauto está penosamente imbuido del sentido de su propia candidez. Al contrario de todos estos personajes, el estúpido no sabe que es estúpido. Esto contribuye poderosamente a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su acción devastadora.

Con la sonrisa en los labios, como si hiciese la cosa más natural del mundo, el estúpido aparecerá de improviso para echar a perder tus planes, destruir tu paz, complicarte la vida y el trabajo, hacerte perder dinero, tiempo, buen humor, apetito, productividad, y todo esto sin malicia, sin remordimientos y sin razón. Estúpidamente.

No hay que asombrarse de que las personas incautas, generalmente no reconozcan la peligrosidad de las personas estúpidas. El hecho no representa sino una manifestación más de su falta de previsión. Pero lo que resulta verdaderamente sorprendente es que tampoco las personas inteligentes ni las malvadas consiguen muchas veces reconocer el poder devastador y destructor de la estupidez.

Generalmente, se tiende incluso a creer que una persona estúpida sólo se hace daño a sí misma, pero esto significa que se está confundiendo la estupidez con la candidez.

SOCIEDAD Y ESTUPIDEZ

Sería un grave error creer que el número de estúpidos es más elevado en una sociedad en decadencia que en una sociedad en ascenso. Ambas se ven aquejadas por el mismo porcentaje de estúpidos. La diferencia entre ambas sociedades reside en el hecho de que en la sociedad en declive los miembros estúpidos de la sociedad se vuelven más activos por la actuación permisiva de los otros miembros.

Un país en ascenso tiene también un porcentaje insólitamente alto de individuos inteligentes que procuran tener controlada a la fracción de los estúpidos, y que, al mismo tiempo, producen para ellos mismos y para los otros miembros de la comunidad ganancias suficientes como para que el progreso sea un hecho.

En un país en decadencia, el porcentaje de individuos estúpidos sigue siendo igual; sin embargo, en el resto de la población se observa, sobre todo entre los individuos que están en el poder, una alarmante proliferación de malvados con un elevado porcentaje de estupidez y, entre los que no están en el poder, un igualmente alarmante crecimiento del número de los incautos.

Woody

Frases y dialogos

CITAS
Es probable que ningún cómico, salvo Groucho, haya sido tan citado como Woody Allen. Graham McCann

· Soy lo suficientemente feo y lo suficientemente bajo como para triunfar por mí mismo.
· ¡Qué equivocada estaba Emily Dickinson!. La esperanza no es esa cosa con plumas. La cosa con plumas ha resultado ser mi sobrino. Tengo que llevarle a un especialista en Zurich. (Sin plumas)
· El sexo entre dos personas es una cosa hermosa; entre cinco es fantástico...
· Sólo se vive una vez, pero una vez es más que suficiente si se hace bien.
· Mis padres no solían pegarme; lo hicieron sólo una vez: empezaron en Febrero de 1940 y terminaron en Mayo del 43.
· Hay dos tipos de personas: los buenos y los malos. Los buenos duermen bien, pero los malos parece que se lo pasan mejor cuando están despiertos.
· Nietzsche dice que nosotros viviremos la misma vida nuevamente. Dios!, yo tendré que ver de nuevo a mi agente de seguros.
· Puede el hombre conocer el universo?, Dios santo, no perderse en Chinatown ya es bastante difícil.
· Trabajo de psiquiatra: actualmente estoy tratando a dos parejas de hermanos siameses que sufren de doble personalidad. Me pagan ocho personas. (Zelig)
· El hombre consta de mente y cuerpo, pero el cuerpo es el único que se divierte. (La última noche de Boris Grouchenko)
· El sexo es lo más divertido que he hecho sin sonreir. (Annie Hall)
· El dinero no lo es todo, pero es mejor que la salud. A fin de cuentas, no se puede ir a la carnicería y decirle al carnicero: -Mira que moreno estoy, y además no me resfrío nunca; y suponer que va a regalarte su mercancía (A menos que el carnicero sea un idiota). (Sin plumas)
· Me gusta leer pornografía en Braile. (Bananas)
· Para tí soy ateo. Para Dios, soy la fiel oposición. (Recuerdos)
· Téngase presente también que para el amante la amada es siempre el más bello objeto imaginable, si bien para un extraño resultará indistinguible de cualquier variedad de salmónidos. (Sin plumas)
· Cuando escucho a Wagner durante más de media hora me entran unas ganas de invadir Polonia. (Misterioso asesinato en Manhattan)
· Tú usas el sexo para expresar cualquier emoción menos amor. (Maridos y mujeres)
· Métodos de desobedencia cívica:
o Huelga de Hambre: en ella los oprimidos renuncian al alimento mientras no sean satisfechas sus exigencias. Los políticos solapados acostumbran a ponerles bizcochos al alcance de la mano o tal vez queso de cabra, pero hay que resistir. El problema que plantea la huelga de hambre es que al cabo de unos ciertos días se puede estar francamente hambriento, sobre todo cuando camiones con altavoces han sido pagados para desfilar anunciando -Um... que pollo!-. Una variante para aquellos cuyas convicciones políticas no sean tan radicales, es dejar de comer cebollinos.
o Sentada: se efectúa el traslado al lugar previsto y se procede a sentarse, pero hay que estar sentado todo el tiempo. De otro modo, como se estaría es en cuclillas, postura que carece de significado político.
o Manifestaciones: el aspecto clave de una manifestación es que tiene que ser visible. Si una persona se manifiesta con carácter privado en su domicilio no constituye técnicamente una manifestación, sino meramente una acción estúpida o comportarse como un asno. (Sin plumas)
· Me divorcié de mi mujer porque me dejó por otra mujer. (Manhattan)
· No creo en una vida posterior, pero por si acaso me he cambiado de ropa interior. (Sin plumas)
· La diferencia entre la muerte y el sexo es que la muerte es algo que puede hacer uno solo y sin que nadie se ría después de tí.
· Yo no quiero casarme, sólo quiero divorciarme. (La última noche de Boris Grouchenko)
· La CIA no se la juega, parte de sus hombres luchan con el presidente y otros luchan contra él. (Bananas)
· Para el ejército me declararon inutilísimo. Si hubiera una guerra yo sólo serviría de rehén. (Annie Hall)
· El león y la gacela yacerán juntos, pero la gacela no dormirá muy bien. (Sin plumas)
· Acabo de conocer a un hombre maravilloso; es de ficción, pero no se puede tener todo. (La rosa púrpura de El Cairo)
· En Beverly Hills no tiran la basura, la convierten en televisión. (Annie Hall)
· El dinero es mejor que la pobreza, aunque sólo sea por razones económicas.
· No es que tenga miedo a morirme, es tan solo que no quiero estar allí cuando suceda. (Sin plumas)
· Una relación es como un tiburón; tiene que estar continuamente avanzando o se muere. Y me parece que lo que aquí tenemos es un tiburón muerto. (Annie Hall)
· Nunca debes matar a un hombre, sobre todo si eso significa quitarle la vida. (La última noche de Boris Grouchenko)
· Hoy vi un crepúsculo rojo y gualda y pensé ¡Qué insignificante soy!. Naturalmente, también pensé eso ayer, y llovió. Me sentí asaltado por el odio hacia mí mismo, y proyecté de nuevo suicidarme... esta vez aspirando hondo cerca de un vendedor de seguros. (Sin plumas)
· Él era tan duro y romántico como la ciudad que amaba. Tras sus gafas de montura negra se agazapaba el vibrante poder sexual de un jaguar. Nueva York era su ciudad y siempre lo sería. (Manhattan)
· Lo asombroso de cuando uno está enamorado es que experimenta un impulso de cantar. Hay que resistirlo a toda costa, y debe procurarse también que el macho ardiente no recite las letras de las canciones. (Sin plumas)
· Yo intento hacer con las mujeres lo que Einsenhover ha estado haciendo al país. (Annie Hall)
· Nunca he tenido un orgasmo no adecuado. El peor orgasmo que tuve fue uno que me costó dinero. (Manhattan)
· La última vez que estuve dentro de una mujer fue cuando visité la estatua de la Libertad. (Delitos y faltas)
· Se suicidó, era el mayor intelectual que he conocido, y dejó una nota que decía "salgo por la ventana".
· El aspecto positivo de la muerte es que es una de las pocas cosas que pueden efectuarse estando cómodamente tumbado. (Sin plumas)
· Nunca había sido capaz de enamorarme, no había encontrado a la mujer perfecta; siempre había algo malo. Y entonces conocí a Doris, una mujer maravillosa, con una gran personalidad. Pero por alguna razón, no me atraía sexualmente, no me preguntes por qué. Luego conocí a Rita, un animal, indecente, problemática. Me encantaba irme a la cama con ella, pero después siempre deseaba volver con Doris. Entonces, pensé, si pudiera poner el cerebro de Doris en el cuerpo de Rita sería maravilloso. Y pensé, por qué no?. Así que preparé la operación y todo fue perfectamente, cambié las personalidades e hice a Rita una mujer ardiente, dulce, sexy, maravillosa, madura... Y me enamoré de Doris. (Recuerdos)
· El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.
· Yo fui expulsado del colegio por copiar en el examen de metafísica; miré en el alma del muchacho que se sentaba al lado de mí.
· Mi psicoanalista me advirtió que no saliera contigo, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista. (Manhattan)
· No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo.(La última noche de Boris Grouchenko)
· La mayoría del tiempo no me divierto mucho. El resto del tiempo no proporciono ninguna diversión a los demás.
· Las mujeres más lindas resultan casi siempre las más aburridas, y ese es el por qué de que ciertas personas no crean en Dios. (Sin plumas)
· Todos los hombres son mortales. Sócrates era mortal. Por lo tanto, todos los hombres son Sócrates. Lo que significa que todos los hombres son homosexuales. (La última noche de Boris Grouchenko)
· Un vendedor ambulante sigue su camino calle abajo vendiendo bollos calientes. Le atacan unos perros y se sube a un árbol. Para su desgracia, hay más perros en la copa del árbol. (Cómo acabar de una vez por todas con la cultura)
· Te quiero contar una historia tremenda acerca de la anticoncepción oral: le dije a esa chica que si quería hacer el amor conmigo y me dijo que no.
· Mi cerebro es mi segundo órgano favorito. (El dormilón)
· Si Dios me hiciera una señal, como abrirme una buena cuenta en un banco suizo. ( La última noche de Boris Grouchenko)
· Hay peores cosas en la vida que en la muerte. Si has pasado una tarde con un vendedor de seguros sabes a lo que me refiero.
· Los estudiantes que logran la unidad no podrán luego salir por la puerta de clase.
· No creo en las relaciones extramatrimoniales. La gente debería aparearse para siempre, como las palomas, o los católicos. (Manhattan)
· Hoy soy una estrella. ¿Qué seré mañana? ¿Un agujero negro?.
· ¡Señor, Señor! ¿Qué has estado haciendo tú últimamente?. (Sin plumas)
· No te metas con la masturbación. Es hacer el amor con alguien a quien yo quiero. - Audio (Annie Hall)
· Yo sufría de incontinencia cuando era pequeño, y como solía dormir con una manta eléctrica, estaba continuamente electrocutándome. (Bananas)
· ¿Es sucio el sexo?. Únicamente si se hace bien.
A continuación, algunos pasajes de actuaciones de Woody Allen en sus comienzos:
· Una vez, va y me secuestran. Estaba parado delante de la escuela cuando de pronto llega un coche negro, bajan dos tipos y me preguntan si quiero ir con ellos a un país donde todo son hadas y duendes y podré tener todos los tebeos que quiera, y bombones de chocolate, y golosinas, ya saben. Y yo les dije que sí. Entonces subí al coche con ellos, porque pensé, qué diablos, este fin de semana tampoco tengo nada que hacer.
Así que se me llevan y envían a mis padres una nota de rescate. Pero resulta que mi padre tiene malos hábitos de lectura, y aquella noche se acostó con la nota de rescate y se quedó dormido antes de terminarla. Entretanto, me llevan a Nueva Jersey maniatado y amordazado. Cuando mis padres comprenden por fin que estoy secuestrado, pasan a la acción de inmediato: alquilan mi habitación.
La nota de rescate dice que mi padre debe dejar mil dólares dentro de un árbol hueco en Nueva Jersey. Reunir los mil dólares no le costó nada, pero al cargar el árbol hueco hasta Nueva Jersey se hernió.
{} El FBI rodea la casa. "Soltad al chico -exigen-, dadnos las pistolas y salid con las manos en alto." Los secuestradores contestan: "Soltaremos al chico, pero dejad que nos quedemos las pistolas y que subamos al coche." El FBI dice: "Soltad al chico y subid al coche, pero dadnos las pistolas." Los secuestradores insisten: "Soltaremos al chico, pero dejadnos quedar con las pistolas, no necesitamos el coche." El FBI contesta: "Quedaos con el chico.. ." Esperen un momento, creo que aquí he metido la pata. El FBI decide utilizar gases lacrimógenos. Pero no tienen gases lacrimógenos, de manera que varios de los agentes empiezan a interpretar la escena de la muerte de Camille. Con los ojos arrasados de lágrimas, mis secuestradores se rinden. Los condenan a quince años de trabajos forzados, pero doce de ellos se fugan, unidos por una larga cadena sujeta a los tobillos, haciéndose pasar por una gigantesca pulsera de amuletos.
· Disculpen un momento, pero es que debo comprobar la hora. Aquí son muy puntillosos respecto a la hora, y, por lo que oigo ahí detrás, parece que el conjunto ya ha comenzado a preparar sus instrumentos. » (Contempla el reloj y lo levanta en alto, como para que lo vieran los 1.200 espectadores). «No sé si ustedes lo verán, pero es un reloj muy elegante.» Se lo acerca a la cara y lo examina con atención. «Tiene incrustaciones de mármol. Creo que me da un aire italiano.» Una pausa. «Me lo dio mi abuelo en su lecho de muerte. Y muy bien de precio.»
· Y ahora viene una historia que les parecerá increíble. Una vez cacé un alce. Me fui de cacería a los bosques del estado de Nueva York y cacé un alce. Así que lo aseguré sobre el parachoques de mi automóvil y emprendí el regreso a casa por la carretera de West Side. Pero lo que yo no sabía es que la bala no le había penetrado en la cabeza; sólo le había rozado el cráneo y lo había dejado inconsciente. Y justo cuando estaba cruzando el túnel de Holland, el alce se despertó. Así que estaba conduciendo con un alce vivo en el parachoques, y el alce hizo señal de girar. Y en el estado de Nueva York hay una ley que prohíbe llevar un alce vivo en el parachoques los martes, los jueves y los sábados. Me entró un miedo tremendo. Y de pronto lo recordé: unos amigos míos celebraban una fiesta de disfraces. Iré allí, me dije. Llevaré el alce. Me desprenderé de él en la fiesta. Ya no será responsabilidad mía. Así que me dirigí a la casa de la fiesta y llamé a la puerta. El alce estaba a mi lado. Cuando el anfitrión abrió, lo saludé: "Hola, ya conoces a los Solomon. " Entramos. El alce se incorporó a la fiesta. Le fue muy bien. Ligó y todo. Un tipo se pasó una hora y media tratando de venderle un seguro. Dieron las doce de la noche, y empezaron a repartir los premios a los mejores disfraces. El primer premio fue para los Berkowitz, un matrimonio disfrazado de alce. El alce quedó segundo. ¡Eso le sentó fatal! El alce y los Berkowitz cruzaron sus astas en la sala de estar, y quedaron todos inconscientes. »Yo me dije: Ésta es la mía. Me llevé el alce, lo até sobre el parachoques y salí pitando hacia el bosque. Pero me había llevado a los Berkowitz. Así que estaba conduciendo con una pareja de judíos en el parachoques. Y en el estado de Nueva York hay una ley que, los martes, los jueves y muy especialmente los sábados... A la mañana siguiente, los Berkowitz despertaron en pleno bosque disfrazados de alce. Al señor Berkowitz le dieron caza, lo disecaron y lo colocaron como trofeo en el Club Atlético de Nueva York. Pero les salió el tiro por la culata, porque es un club donde no se admiten judíos.

Groucho

Sus Frases...

Citas y Frases de Groucho Marx

Atención: El responsable de la página, asesorado por el Gobierno de Freedonia, no se hace responsable de los posibles daños, tanto psíquicos como físicos, que pueda causarle a Vd. la lectura de las siguientes lineas.
Debido a ello, y siguiendo normas internacionales, nos vemos en el necesario deber de recordar que un excesivo humor puede perjudicar seriamente la salud provocando sonrisas involuntarias y exhalaciones esporádicas de un peligroso fenómeno, aún en investigación, conocido como risa. En casos extremos, este trastorno puede derivar en carcajadas.
Si ese fuera su caso y persistiera la patología, manténgase lejos del resto de la población para evitar el contagio a seres inocentes. Muchas Gracias.

Bien, una vez descargado de toda culpa y habiendo comunicado el importante mensaje oficial, te cuento que en esta página he puesto dos listas: una con las mejores citas de Groucho y otra con las mejores frases elegidas entre los diálogos de sus actuaciones en cine y televisión. Maquiavélicas manipulaciones del lenguaje cuya sola lectura puede llegar a producir desde enternecedoras ensoñaciones narcotizantes hasta hacerle alcanzar la más fascinante esquizofrenia paranoide transitoria. (Toma chaaaá.)

Citas de Groucho:
· "Citadme diciendo que me han citado mal."
· "Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros."
· "Yo encuentro la televisión bastante educativa. Cuando alguien la enciende en casa, me marcho a otra habitación y leo un buen libro."
· "Parad el mundo que me bajo."
· "Conozco a centenares de maridos que volverían felices al hogar si no hubiera una esposa que les esperara. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio."
· "No estoy seguro de cómo me convertí en comediante o actor cómico. Tal vez no lo sea. En cualquier caso me he ganado la vida muy bien durante una serie de años haciéndome pasar por uno de ellos."
· "No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio."
· "Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado."
· "En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa."
· "Nunca voy a ver películas donde el pecho del heroe es mayor que el de la heroína."
· "Todo lo que soy se lo debo a mi bisabuelo, el viejo Cyrus Tecumseh Flywheel. Si aún viviera, el mundo entero hablaría de él... ¿Que por qué? Por que si estuviera vivo tendría 140 años."
· "Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la posibilidad de beber algo a media noche sin peligro de pisar al gato."
· "He disfrutado mucho con esta obra de teatro... especialmente en el descanso."
· "Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo."
· "Inteligencia militar son dos términos contradictorios."
· "El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio... si puedes simular eso, lo has conseguido."
· "¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?"
· "En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste."
· "Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi representante."
· "¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero!... ¡Pero cuestan tanto!"
· "Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo."
· "El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución."
· "Sólo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntarselo. Y si responde "sí", entonces sabes que está corrupto."
· "¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?"
· "¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?"
· "La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música."
· "Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama."
· "He pasado una noche estupenda... pero no ha sido ésta."
· "La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados."
· "Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente."
· "¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación mas grande."
· "Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen."
· "Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre. Y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer."
· "No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo."
· "Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de miseria."
· "Si sigues cumpliendo años, acabarás muriéndote. Besos, Groucho."
(Felicitación de Groucho a un amigo)
· "Bob, ya sabes que yo en ti sólo tengo confianza... y muy poca."
(Frase de Groucho a Robert Dwan, director de su programa de TV "You Bet Your Life")
· "Fui casado por un juez. Pero mejor debería haber pedido un jurado."
Frases y Diálogos de Groucho y sus Películas:
· "- Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien."
· "- Nunca olvido una cara, pero con usted voy a hacer una escepción."
· "- ¿Pagar la cuenta?... ¡Qué costumbre tan absurda!"
(El Hotel de los Líos - 1938)
· "- Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en su favor."
(El Conflicto de los Marx - 1930)
· "- Hasta luego cariño... ¡Caramba!, la cuenta de la cena es carísima... ¡Es un escándalo!... ¡Yo que tú no la pagaría!"
(Una Noche en la Ópera - 1935)
· "- Estaba con esa mujer porque me recuerda a usted... sus ojos, su cara, su risa... todo me recuerda a usted... escepto usted."
(Una Noche en la Ópera - 1935)
· "- Señorita... envíe un ramo de rosas rojas y escriba "Te quiero" al dorso de la cuenta."
(Un Día en las Carreras - 1937)
· "Groucho: ¿Quince mil dólares para nuestra obra? Con esa cantidad, al señor Davis no le importará escribir un papelito para esa joven.
Davis: ¡No cambiaré ni una linea de la obra!... Shakespeare nunca cambió ni una linea.
Groucho: Por que no debía mil doscientos dólares... Y no tendrá que cambiar nada, esa joven puede hacer uno de los mineros.
Davis: ¿¡Pero cómo va a hacer de hombre una mujer!?.
Groucho: ¡Señor Davis, haga el favor de no desviar la conversación hacia temas escabrosos!... Yo sólo produzco obras morales."
(El Hotel de los Líos - 1938)
· "- El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima."
(El Hotel de los Líos - 1938)
· "- No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual."
· "- Está loca por mí. ¡Qué mujer no lo está! Yo sé que va usted a preguntarme cuál es mi secreto... ¡Voto al diablo que sois osado! El secreto es no darles a entender que se las quiere. No ir nunca tras ellas. Que ellas vayan detrás de ti. Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia..."
(Los Hermanos Marx en el Oeste - 1940)
· "- ¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta."
· "Groucho: ¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio?
Concursante: Amo a mi marido.
Groucho: A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca."
(Programa de TV "You Bet Your Life")
· "M. Dumont: Dime Wolfie, cariño, ¿tendremos una casa maravillosa?
Groucho: Por supuesto, ¿no estarás pensando en mudarte, verdad?
M. Dumont: No, pero temo que cuando llevemos un tiempo casados, una hermosa joven aparezca en tu vida y te olvides de mí.
Groucho: No seas tonta, te escribiré dos veces por semana."
· "- ¿Me lavaría un par de calcetines? (...) Es mi forma de decirle que la amo, nada más."
· "- Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo."
(Un Día en las Carreras - 1937)
· "- ¡Hasta un niño de cinco años sería capaz de entender esto!... Rápido, busque a un niño de cinco años, a mí me parece chino."
(Sopa de Ganso - 1933)
· "- No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!"
(Sopa de Ganso - 1933)
· "- ¡Cavar trincheras! ¡Con nuestros hombres cayendo como moscas! No tenemos tiempo para cavar trincheras. Las tendremos que comprar prefabricadas."
(Sopa de Ganso - 1933)
· "Chico: Un coche y un chófer cuestan demasiado. He vendido mi coche.
Groucho: ¡Qué tontería! En su lugar, yo hubiera vendido el chófer y me hubiera quedado con el coche.
Chico: No puede ser. Necesito el chofer para que me lleve al trabajo por la mañana.
Groucho: Pero, ¿cómo va a llevarle si no tiene coche?.
Chico: No necesita llevarme. No tengo trabajo."
· "- ¿Que esta mujer me prepara una encerrona?... ¡¡Oh!!, ¡que me encierren con ella!... ¡no podría ocurrirme nada mejor!"
(Un Día en las Carreras - 1937)
· "Camarero: ¡Oh!, el papel que me ofrecen es la oportunidad de mi vida. Les traeré la comida que me piden aunque esté prohibido. ¡Ahora mismo vuelvo!... ¡¡Por el arte!!
Groucho y Chico dándose la mano: Ajajaaá.
Davis: ¡He ahí un artista!
Chico: ¡Ya lo creo que lo es, le he visto llevar doce platos a la vez!"
(El Hotel de los Líos - 1938)
· "- Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es más de lo que ella hizo nunca por sí misma."
· "- Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?"
(Una Noche en la Ópera - 1935)
· "Fiscal: Chicolini, ¿Cuando nació usted?
Chicolini: No me acuerdo, no era más que un bebé."
(Sopa de Ganso - 1933)
· "Groucho (Maestro): ¡A ver, usted! -señalando al alumno Harpo- ¿Qué forma tiene el mundo?
Harpo (Patsy): No sé.
Maestro: Bueno. ¿Qué forma tienen mis gemelos?
Patsy: Cuadrada.
Maestro: No mis gemelos de diario; los que llevo los domingos.
Patsy: Oh. Redonda.
Maestro: Muy bien, entonces ¿qué forma tiene el mundo?
Patsy: Cuadrada los días de diario y redonda los domingos."
(Obra de teatro de los inicios de los Marx. "El Instituto" - 1911)
· "Groucho: ¿Qué quiere?
Enfermera: Tenemos que ver si tiene temperatura.
Groucho: No sea tonta. Todo el mundo tiene temperatura."
(Última broma de Groucho en su lecho de muerte - 1977)
· "Groucho (echando una nubecilla de humo): Bueno, y ¿cuántos hombres tiene en su ejército?
Chico: Bueno, tenemos cien mil hombres.
Groucho: No es justo, nosotros sólo tenemos cincuenta mil.
Chico: Está bien. Les damos veinticinco mil y estamos en paz.
Groucho: Eso es, al cincuenta por ciento... Y ¿cuántos batallones tienen?
Chico: Bueno, tenemos dos batallones y un francés.
Groucho: Me gustaría que siguiera usted trabajando para mí, para poder decirle que dimitiera. ¿Cómo van de caballería?
Chico: Tenemos cinco mil hombres, pero ningún caballo.
Groucho: Qué gracia, pues yo tengo cinco mil caballos y ningún hombre.
Chico: Vale, pues que sus hombres monten nuestros caballos.
Groucho: No es mala idea. Si sus caballos se cansan, pueden cabalgar a nuestros hombres para variar (Chico asiente). No me importa dejarle nuestros caballos, pero tiene que prometerme que van a hacer sus maniobras.
Chico: Oh, claro. Tenemos maniobras de caballos todas las mañanas.
("Hielo quebrado", borrador de guión para "Sopa de ganso" - 1933)
· "- ¿Hace muchos años vine a este país sin una moneda de cinco centavos en el bolsillo. Hoy [...] tengo una moneda de cinco centavos en el bolsillo.
(Los Cuatro Cocos - 1929)
· "Agente: Oiga, esta foto de su pasaporte no se le parece.
Groucho: Bueno, tampoco se parece a usted.
Agente: ¡Este hombre no tiene bigote!
Groucho: Bueno, la barbería no estaba abierta esta mañana."
(Pistoleros de Agua Dulce - 1931)
· "Juez: Defensor Flywheel, ¿están listos sus testigos?
Groucho: No señoría, y de eso me quejo. Sólo hay tres testigos y yo he pagado a ocho.
Juez: ¿Cómo? Untando a los testigos, ¿eh? ¿Qué les dio?
Chico: Pues claro. Les dio un tanto.
Juez: ¿Que les dio qué?
Chico: Un tanto. Un tanto por ciento de lo que pedían."
(Flywheel, Shyster & Flywheel - 1932)
· "Cliente: Señor, esta señora es mi esposa. ¡Debería usted avergonzarse!
Groucho: Si esta señora es su esposa, ¡usted es el que debería avergonzarse!"
(Una Noche en Casablanca - 1946)
· "Groucho: ¿Le gustaría ver su nombre en un letrero luminoso?
Carmen Miranda: ¿Por qué? ¿Es usted electricista?
Groucho: No, pero tengo buenas conexiones (alzamiento de cejas de Groucho)"
(Copacabana - 1947)
· "Groucho: Imagine que es usted una famosa actriz, que conoce a alguien y se casa. ¿Estaría dispuesta a dejar su profesión de estrella para ser ama de casa y madre?
Concursante: Si tienes los pies en el suelo se pueden combinar las dos cosas. Es lo que me gustaría hacer.
Groucho: Bueno... si mantiene los pies en el suelo, nunca será madre...
(Carcajadas del público y largo silencio sonriente de Groucho...)
Groucho: A esto lo llaman desperdiciar negativo"
(Programa de TV "You Bet Your Life")
· "- ¡Hola chicas! Uhmmm, ya veo que no sólo tienen curvas las botellas... ¡Lulubelle! No te conocía viéndote de pie...
(Los Hermanos Marx en el Oeste - 1940)
· - Lulubelle, vayamos a algún sitio donde podamos estar solos. ¡Vaya, no parece haber nadie sobre este diván!
(Los Hermanos Marx en el Oeste - 1940)